Cinefòrum d'Humanitats

Aula 20.023 o 20.025.
Edifici Jaume I
Campus Ciutadella de la UPF

26 d’abr. 2009

Sessió 29 d'abril: Persona d'Ingmar Bergman

Benvolguts i benvolgudes, us informem que aquesta setmana hi ha una sessió fora del campus. Es projectarà Persona a la Filmoteca de Catalunya i em volgut, acord amb el nostre llistat per aquest trimestra, fer la visualització allà.

Persona, d'Ingmar Bergman:

Persona es una película de Ingmar Bergman, dirigida, escrita y producida por este cineasta en 1966. Es uno de los filmes más audaces del director sueco, desde un punto de vista formal, ya que introduce numerosos elementos vanguardistas de las corrientes renovadoras del cine de la nouvelle vague francesa y del free cinema anglosajón.

Elisabeth, es una conocida actriz teatral que durante una representación de Electra se queda sin habla. Ingresada en un hospital, aunque no sufre ningún tipo de enfermedad continua sin pronunciar sonido alguno. Para sacarla de su mutismo, se traslada junto con Alma, su enfermera a una idílica casita de verano.

Allí se establecerá una relación entre ellas que se convertirá casi en simbiosis. Alma sustituye el silencio de Elisabeth con sus propios relatos, en los que confesará sus más íntimos secretos a la actriz. La aparición del marido de Elisabeth acabará por materializar la intensa conexión que se ha establecido entre las dos mujeres. (Wikipedia)



Direcció:
Av. de Sarrià, 33
17h a 20.30h.
Preu: 2€
L5 - Hospital Clínic.

Mapa:


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http://maps.google.es/maps?f=d&source=s_d&saddr=Universitat+Pompeu+Fabra&daddr=Av.+Sarri%C3%A0+33&hl=es&geocode=&mra=ls&sll=41.374232,2.152119&sspn=0.065052,0.154495&ie=UTF8&z=14

20 d’abr. 2009

Sessió 22 d'abril: Cinema Paradiso (aula 20025)

La película es un largo homenaje al género cinematrográfico. En un largo raconto narra la historia de un respetado director de cine (Salvatore, interpretado por Jacques Perrin) que vuelve a su antiguo pueblo siciliano para acudir al funeral de su viejo amigo Alfredo (interpretado por Philipe Noiret), el antiguo proyeccionista del cine Nuevo Cinema Paradiso y también artífice de su pasión por el cine en su infancia y juventud. La película constituye un retrato sentimental de la Italia de la posguerra y una declaración de amor al cine.

Esta obra cinematográfica es la suma de tres características cruciales en la elaboración de una película: está dotada de una historia minuciosa, que trae consigo un análisis profundo, y estos dos factores están expresados con amplia versatilidad técnica en la realización.

El director italiano muestra en esta película la historia de Totó (cuyo nombre real es Salvatore), un personaje que tiene un amigo bastante cercano y mayor (Alfredo), de quien aprende –gracias a su extremo ahínco- las técnicas de proyección de películas.

“Totó”, como prefiere ser llamado el protagonista, tiene problemas económicos en su niñez porque su padre se ha ido a la guerra, por lo que debe tocar las campanas en la iglesia del pueblo (la historia se desarrolla en un pueblo de Sicilia, Giancaldo, en 1954; coincide con su adolescencia). Como el sacerdote para quien trabaja es el dueño de “Cinema Paradiso”, el teatro donde los ciudadanos asisten para ver las noticias y películas, Totó se acerca a Alfredo, quien cede ante su insistencia en el aprendizaje de las técnicas de proyección.

Con el paso de los años, Totó perfecciona sus conocimientos, aplicándolos cuando debe reemplazar a Alfredo después que éste sufre un accidente ocurrido por una manipulación inadecuada de las cintas en una proyección, y que da lugar a la reconstrucción del teatro. Mientras esto sucede, Totó crece y vive su primera experiencia de amor. Después de muchos años, contrariando el consejo de Alfredo, pero forzado a asistir a su funeral, Totó vuelve al pueblo, donde recuerda su infancia y juventud, acompañado de la nostalgia que despiertan ciertas cosas que su madre y Alfredo guardaron para él.

La cinta tiene una historia conmovedora, que se apoya fuertemente en un formidable manejo de la fotografía y sonido. Además, es un homenaje al cine antiguo (pues hay decenas de referencias en imágenes y diálogos, desde Jean Renoir hasta Charles Chaplin), al cariño por el cine, a su historia y técnicas… pero ante todo, es una reflexión sobre la fuerza de voluntad. (Wikipedia)



16 d’abr. 2009

Informació tercer trimestre

Us deixo el llistat de les pel·lícules que projectarem aquest trimestre amb les dates pertinents:

Pulp Fiction (Tarantino): 14 d’abril de 2009
El Proceso (Welles): 21 d’abril de 2009
Paris, Texas (Wim Wenders): 28 d’abril de 2009
Danzad, danzad malditos (Sidney Pollack): 5 de maig de 2009
Persépolis
(Satrapi/ Paronnaud): 12 de maig de 2009
Chungking Express
(Won Kar wai) 19 de maig de 2009

Persona (Bergman): 26 de maig de 2009
La Espigadora y los espigadores (Agnes Varda): 2 de juny de 2009
Apocalypse Now
(Coppola): 9 de juny de 2009

Peli Sorpresa!: 16 de juny de 2009

La llista és aquesta i no hi ha previst cap canvi, encara que sempre estem oberts a recomanacions d’última hora. També, cal dir, que el dia pot variar de dimarts a dimecres (però amb mateix horari) si l’assistència no és tan bona com al trimestre passat.

15 d’abr. 2009

Pulp Fiction: La Biblia de la modernidad. (Article de contrapicado.net)

Por Carlos Balbuena

De Tarantino, y de Pulp Fiction en particular se ha dicho de todo, para bien o para mal, y casi siempre exageraciones. No creo (y esta es una de las más habituales exageraciones cuando se trata de hablar de Pulp Fiction) que Tarantino haya redefinido el cine del siglo XX con esta película. ¿Cuántos antes que él lo definieron y redefinieron una y otra vez hasta acabar por devaluar los conceptos de definición y redefinición? Lo que sí hemos de reconocerle a Tarantino, sin embargo, es el haberse convertido en el icono de una cierta postmodernidad cinematográfica, en la cabeza visible de una generación de cineastas cuyo principal activo, por pura acumulación de generaciones (ya teníamos esto en la generación de De Palma, Scorsese o...... Wenders; ¡cuánto más en la de Tarantino!) es la ingente cantidad de referentes que manejan, no solamente cinematográficos, sino culturales en un sentido amplio; referentes que van desde las formas más elitistas del arte hasta las más populacheras formas de expresión, y que, por lo tanto, son capaces de conectar con las expectativas de un mayor abanico de espectadores. Pero Tarantino no es solamente el referente para un público más o menos joven, ávido de un entretenimiento que encaje bien con sus renovados intereses, lo es también para sus compañeros de generación y, sobre todo, para los cineastas que han ido surgiendo en los últimos cinco años. Se ha convertido en una especie de gurú al compás de cuyos hallazgos bailan todos los demás. Y, qué duda cabe, Pulp Fiction es su Biblia, la Verdad absoluta del cine contemporáneo. Pero... ¿redefinir el cine?, eso son palabras mayores. Quedémonos (y no es poco) con que ha conseguido popularizar la redefinición del cine que había empezado unas pocas décadas antes.

Tarantino es, sobre todo, quizás antes que cineasta, un auténtico cinéfilo, un espectador indiscriminado, una rata de videoclub, de cineclub y de televisión, un devorador de cultura popular, que ha crecido como espectador aprendiendo a respetar absolutamente todo lo que le pasaba por delante de los ojos. Eso le ha convertido en una auténtica base de datos andante y pensante que, una vez convertido en cineasta ha sido capaz de escupirlo todo, casi a la manera de un Pollock del celuloide, construyendo, a base de pastiches referenciales, un potente discurso postmoderno que reflexiona (voluntariamente o no, eso es irrelevante) sobre la propia postmodernidad. En pocos cineastas contemporáneos como en Tarantino el discurso y su forma se dan la mano con tal convicción. Pulp Fiction, como antes lo había sido Reservoir Dogs (1992), después lo han sido Jackie Brown (1997) (con la que Pulp Fiction tiene mucho más que ver de lo que se suele decir) y Kill Bill (2003), y ahora lo está siendo Grindhouse (2007) (y digo Grindhouse y no Death Proof, porque el proyecto entero apesta a Tarantino), es exactamente eso: un artefacto de incontinencia referencial, cuyos retales están zurcidos con el asombroso talento de un narrador convencido de que, no solamente no hay nada nuevo que decir y de que el único discurso posible es a través de la revisión, de la reelaboración de lo ya dicho por otros o por uno mismo, sino de que es imprescindible reivindicar incluso la cultura más aparentemente insignificante, peregrina o de baja estofa. Así, Tarantino, le dedica una película entera a la memoria de uno de los principales exponentes de esa cultura populachera de la que él se había alimentado: la literatura pulp. Pulp, término del que la película presenta dos acepciones: 1. Masa blanda, húmeda e informe, exactamente igual que la estructura de la película, tan maleable, tan escurridiza, tan pulp; y también la misma masa blanda, húmeda e informe que se desparrama por la película en cantidades ingentes. 2. Revista o libro de temática escabrosa que suele imprimirse en papel basto y mal acabado: ¿Les suena?. La película toma conciencia, pues, de lo que es: un cómic sangriento cuya pulpa se extrae de la mejor tradición de la cultura popular, y nos lo dice desde el mismo título y, más allá, en la explicación posterior a la aparición del título. Tarantino nos pone en antecedentes de cuales son sus intenciones y de qué tipo de película ha pretendido hacer. Y exactamente eso es la película, una novela pulp filmada: mafiosillos de quinta categoría, putas venidas a más, chulos horteras, heroinómanos con pedigrí y boxeadores venidos a menos; ambientes marcadamente pop, fuera de contexto, pero que aluden directamente al imaginario colectivo más popular; situaciones violentas llevadas al paroxismo estilizado que hasta entonces sólo habían encontrado su sitio en el cómic; conversaciones que giran entorno a temas absolutamente banales, pero de interés casi antropológico; una banda sonora tan heterogénea y dispersa como esa masa blanda, húmeda e informe a la que alude el término pulp. Y por si todo esto fuera poco, Tarantino desempolva a otro auténtico icono del imaginario colectivo (Travolta/Manero, claro) prestigiándole y regalándole una especie de segunda juventud sin sacarle de la pista de baile. Todo auténtico y genuino pulp.

Elogio nada disimulado a la cultura de masas, a la cultura popular, al lado miserable del género negro, Pulp Fiction es lo que es porque Tarantino adora con igual intensidad a Robert Aldrich que a Godard, a Elmore Leonard que a Albert Camus, a Don Siegel que a Scorsese, a Fuller que a Melville, a john Woo que a Sonny Chiba, a Kung Fu que a Atack of The Crac Monster, a Marilyn Monroe que a Mammy Van Doren, a Elvis que a Chuck Berry, y no se avergüenza de ello, ni tiene pudor en ”robarles” el alma para incluirla en su película y hacer de ella un producto genuinamente tarantino.

13 d’abr. 2009

Sessió 14 d'abril: Pulp Fiction.

TITULO ORIGINAL: Pulp Fiction

AÑO: 1994

DURACIÓN: 153 min.

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Quentin Tarantino

GUIÓN: Quentin Tarantino & Roger Avary

MÚSICA: Varios

FOTOGRAFÍA: Andrzej Sekula

REPARTO John Travolta, Samuel L. Jackson, Uma Thurman, Tim Roth, Ving Rhames, Eric Stoltz, Rosanna Arquette, Harvey Keitel, Christopher Walken, Bruce Willis, María de Medeiros, Amanda Plummer, Angela Jones, Quentin Tarantino, Steve Buscemi.


Filmaffinity:

1994: 1 Oscar: mejor guión original. 7 Nominaciones: película, director, actor (John Travolta), actor secundario (Samuel L. Jackson), actriz secundaria (Uma Thurman), guión original, montaje. 1994: Cannes: Palma de Oro / Acción. Thriller / SINOPSIS: Jules y Vincent son dos asesinos a sueldo que trabajan para Marsellus Wallace. Antes de realizar uno de sus "trabajos", Vincent le confiesa a Jules que Marsellus le ha pedido que cuide de su novia, Mia. Comienzan a hablar sobre lo peligroso de sobrepasarse con la novia del jefe, pero llega la hora de trabajar y ambos deben ponerse en faena. Su misión: recuperar un misterioso maletín.

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Tras firmar una de las más geniales óperas primas jamás realizadas, el inefable Tarantino confirma su talento en esta brillantísima película de acción, con diálogos y toques de comedia delirantes ("Soy el sr. Lobo, resuelvo problemas") al lado de escenas que rayan lo desagradable por su violencia y crudeza. Maravillosamente filmada, de nuevo sorprende su estructura narrativa y, de propina, resucitó para el cine a un Travolta gordito y magistral. Todo un clásico del cine moderno.

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"Tan alabada como denostada, es una sinfonía pop que funciona por acumulación y en la que todo vale salvo el rigor." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)

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